"RITOS FUNERARIOS" (Hannah Kent)
buscandomiequilibrio
enero 23, 2019
26
" Dicen que debo morir. Dicen que le robé el aliento a unos hombres y que ahora deben robarme el mío. Supongo, entonces, que todos somos llamas de vela, brillantes de grasa, parpadeando en la oscuridad y en el aullido del viento, y en la quietud de la habitación escucho pisadas, pisadas espantosas que se acercan, que vienen a apagarme y a sacarme la vida del cuerpo en forma de corona de humo gris. Me fundiré con el aire y con la noche. Nos apagarán a todos, uno a uno, hasta que quede únicamente su luz, la que se ven ellos. ¿Dónde estaré yo entonces?"
Cuanto uno más títulos literarios se echa a la espalda más exigente se vuelve, y cada vez es más difícil encontrar uno que te remueva las entrañas y permanezca en tu memoria de manera continua. Tuve la suerte de sumergirme en “Ritos funerarios” de Hannah Kent. La autora australiana consiguió en 2011, con solo veinticinco años, el "Writing Australia Unpublished Manuscript Award", pero no fue hasta 2016 cuando Alba Contemporánea lo publicó en España. Traducida a veinte lenguas, os resumo mis impresiones.
Estamos ante la historia real de la última mujer decapitada en Islandia, Agnes Magnúsdóttir, acusada del asesinato de dos hombres, hallados en su casa quemados; éstos son Natal KEttilsson y Péttur Jónnson. Los acusados son tres: Friðrik Sigurðsson, Siggíður Guðmundsdóttir (Sigga) y la propia Agnes, en la que se centra esta historia. El comisario de la comarca, Blöndal, decreta que Agnes sea encerrada hasta su ejecución en casa del alguacil de la comarca, Jón, que reside junto con su mujer, Margrét y sus hijas, Lauga y Steina. Agnes tendrá que ayudar en las labores de tierra, como la siega del pegujal, y prácticamente pasa sus días sola, sin hablar con nadie a excepción de Steina, la única que no le tiene miedo y le hace más llevadera su deprimente situación, mientras espera ser decapitada. Antes de su ejecución pide como consejero espiritual al reverendo Porvardur Jónson, conocido como “Toti”, quien aun sin recordarlo, ya la conociera previamente. Ella se irá confesando de una manera libre y abierta con un Toti un tanto perdido, que no alcance a comprenderla, ya que es el segundo sacerdote y no se ha visto en circunstancia parecida con anterioridad.
Esta es una novela de prejuicios, el prejuicio antepuesto a todo por la mera comodidad de dar por hecho sin molestarse a preguntar. La injusticia de un testimonio prejuzgado pudiendo conllevar a un error irremplazable, como la vida de una persona, se presenta en el libro con naturalidad. Una vez errado, no hay solución posible. Teniendo en cuenta que Islandia tenía una media de sabiduría bastante elevada, ya que que en el siglo XVIII ya había un alto grado de alfabetización, es del todo contradictorio esta injusta manera de señalar con el dedo, sin compasión, con acritud.
" A las criaturas debería amárselas por su sabiduría, si no es posible hacerlo por su bondad."
Según se suceden los días, y tras un rechazo inicial hacia Agnes muy presente en todo momento, toda la familia escucha su testimonio y, especialmente Margrét, comienzan a dejar esos prejuicios al margen y comienzan a tratarla con respeto. Pero la justicia cumple su papel, terminando Agnes y Fridrik decapitados.
A pesar de que algunos lugares y personajes son ficticios, como indicaba al principio, es un hecho que sucedió. La perspectiva que expone la autora deriva en varias cuestiones muy interesantes, como el hecho de que la mujer leyera o se instruyera a escondidas; el abuso de poder respecto a la clase obrera; y la diferencia residente entre la familia estructurada y la atípica, donde radica un gran abismo. Por lo tanto, ¿por qué dejarse llevar? ¿por principios o por prejuicios? Hay una gran irrevocabilidad cuando la desgracia te persigue desde siempre, y haciendo alusión al tema familiar, hace reflexionar no únicamente sobre los prejuicios e injusticias, sino también en la importancia de tener un pilar en la vida que ayude en el día a día, cuando todo se vuelve lúgubre.
La descripción de Kent es muy rica y detallada, lo que aún ameniza más esta lectura, pero el punto estrella es su prosa tan bella, con ritmo lento y pausado, que provoca una trama sencilla pero muy hermosa, y que tiene como desenlace lo que uno espera, con la dureza necesaria del argumento que hace encoger el estómago, incluso a sabiendas de que el comienzo del libro ya es esclarecedor.
"Después de decidir que tengo que marcharme de aquí, los hombres de Stóra-Borg a veces me atan las piernas por la noche, igual que hacen con las patas delanteras de los caballos, para asegurarse de que no me escapo. Parece que con cada día que pasa me ven más como un animal, como a otra bestia de ojos inexpresivos a la que tienen que alimentar con lo que encuentran y mantener a cubierto. Me dejan a oscuras, me niegan el agua y el aire, y cuando necesitan moverme me atan y me llevan adonde les place."
La descripción de Kent es muy rica y detallada, lo que aún ameniza más esta lectura, pero el punto estrella es su prosa tan bella, con ritmo lento y pausado, que provoca una trama sencilla pero muy hermosa, y que tiene como desenlace lo que uno espera, con la dureza necesaria del argumento que hace encoger el estómago, incluso a sabiendas de que el comienzo del libro ya es esclarecedor.
A mí me recomendaron esta lectura, yo no he dejado de recomendarla porque es uno de los mejores libros que he leído hasta ahora. Se le ha comparado con “Alias Grace” de Margaret Atwood. No he leído el libro pero sí he visto la serie completa y he de reconocer que tiene ciertas coincidencias o similitudes en la línea argumental.
Os insto a que os animéis. Yo, mientras tanto, me lanzaré lo antes posible a por "Los buenos", que ya espera turno en mi estantería.
" Hay momentos en los que me pregunto si no estaré ya muerta. Esto no es vida; esperar en la oscuridad, en silencio, en una habitación tan mísera que he olvidado a qué huele el aire fresco. El orinal está tan lleno de mis desperdicios que como alguien no venga a recogerlo pronto va a rebosar. ¿Cuándo fue la última vez que vino alguien? Todo es ya una larga noche."





