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3 de febrero de 2025

TORTUGAS (ISABEL ALBA)

febrero 03, 2025 4

Si algo tiene la literatura es que cuando una narrativa nos emociona siempre nos hace volver a ella, a la cueva, al refugio, al entorno seguro. Esto también le sucede a Sofía, la protagonista principal de Tortugas, la nueva obra de Isabel Alba. Os cuento mis impresiones.




El libro da título también al chat de Instagram que comparten Sofía y Luna, dos adolescentes con muchas inquietudes que poner sobre la mesa. A través de sus reflexiones vamos comprendiendo el maremágnum emocional que sufre Sofía. Su universo son su abuela Estrella, bióloga; y su madre Blanca, médico en el servicio de urgencias. Mientras una estudia los seres humanos otra los repara y recompone, por así decirlo. El vínculo con su abuela es majestuoso; con ella puede ser ella misma, tiene libertad de expresión y comprensión, podríamos decir que la adora, pero tendrá que aprender a reestructurar su día a día desde la ausencia.  Blanca, por su parte, está agotada. El país está viviendo un momento convulso; las horas de trabajo son interminables, no hay soporte psicológico, únicamente hay que seguir adelante, caiga quien caiga y cueste lo que cueste. 


" Me he quedado con tu manta. Huele bien, como hueles tú. Me gusta tu olor. Me recuerda a ti. A tu cuerpo y tu jabón". 


Digamos que hay dos etapas en la historia: un pasado que es el que clarifica el momento presente, el del vacío, y esa actualidad, en la que el distanciamiento entre madre e hija es evidente.  Si sumamos el cansancio físico y el emocional al que están sometidas ambas, y añadimos a la mochila el peso del vacío, donde no solo negamos el sufrimiento sino que no le dedicamos la atención que merece, se crea un cóctel de malestar que lejos de unir, deshace lazos; un lazo inextricable, por otro lado. Y es que Estrella era el centro de ambas y no hay nada que remplace ese hueco, ese espacio.


" Te quería tanto a ti que no me di cuenta de todo lo que la quiero a ella". 


Me enfrento a una reseña donde creo que la sinopsis no hace justicia al núcleo de la obra. Tortugas no es una novela de adolescentes, que también, es una obra de emociones, de sentimientos, de frustración, rabia, consuelo y desconsuelo al mismo tiempo. Los temas que se tocan son importantes; mientras que rozamos el acoso escolar, tan presente desde tiempos inmemoriales, el duelo se magnifica, y por ende todas sus fases: el shock, la negación, la rabia, la culpa, y en mayúsculas, LA SOLEDAD. Es por ello tan importante aferrarse a la familia, a ese clan que te acompaña y te protege, que te entiende, con quien tienes cosas en común y te hace crecer como persona. Vemos en Sofía una evolución desde las primeras páginas hasta las últimas, porque la empatía mueve montañas, y de un pozo sin fondo se consigue la resiliencia, y con ello la fuerza interior para avanzar y construir un nuevo camino. Algo que es puramente genético, Blanca es una luchadora y Estrella pura revolución.  


Me ha gustado mucho la estructura, amenizada por textos cortos con notas de voz o conversaciones de Instagram; capítulos breves con lenguaje muy simple, apto para cualquier lector.  Nuevamente Alba me ha cautivado, me ha dejado con el corazón en un puño con una historia intimista de estas que tanto me gustan, de mujeres fuertes (abuela, madre, hija); un texto novelado que bien podría ser la realidad de muchas. Echadle un vistazo.


Aquí os hablé de La danza del sol.





23 de marzo de 2024

LA DANZA DEL SOL (Isabel Alba)

Me fascinan las sinopsis de Acantilado porque son tan escuetas que siempre me termina sorprendiendo el contenido. En  "La danza del sol" de Isabel Alba parece que tenemos una novela coral y sí, pero también no. Os cuento.




Los Moscardó decide ir a pasar el fin de semana al Hotel Solymar, desconectar de las rutinas y disfrutar de la costa. Cada uno a su manera lo consigue, pero también es el tiempo en familia el que genera tiranteces y asperezas, y los demonios íntimos de cada uno van aflorando entre hijos, nietos y nueras. Y mientras se descubren sentimientos y emociones de Rocío, Lidia, Teresa, Antonio  o Manolo, entre otros, también otros huéspedes como  Thomas el alemán nos comparte sus inquietudes. Incluso el personal del hotel tiene hueco aquí, destacando a Miguel que como personaje muestra dos caras.


" Dentro tampoco está a salvo. No lo dejan las sombras. Las hay por todas partes. Da igual que esté encerrado en el cuarto. O libre. En la calle. Lo siguen a todas partes. Lo arrastran. Bajo metros de nieve donde duermen los niños para amanecer al día siguiente azules y muertos. Lo llevan lejos. A un mar sembrado de mochilas y zapatos".


Cada historia se va mostrando a pinceladas, concentradas en tres bloques; viernes, sábado y domingo, con capítulos cortos que hacen que te enganches al argumento y quieras continuar con otra historia más. Y disfrutando de los dimes y diretes de los Moscardó, que batallan por algo tan simple y complejo a la vez como es la vida, aparece Tamer, un personaje del que se van dejando entrever algunos de sus fantasmas y que nos deja un final terrible. Y Mireia, una niña de la que me voy a acordar siempre, porque si algo tiene la literatura es que cuando impacta ese hecho o personaje permanece en tu memoria siempre. Me ha emocionado también mucho el Doctor Al-Zahar.


El hombre es un animal enfermo. La rutina es su atadura. Si se desata, su perversidad se esparce. Como aceite en el agua.


En definitiva, un libro que me ha sorprendido favorablemente y del que algunos pasajes se me han quedado tatuados en la mente y un niño pequeño, tan solo un bebé, cuyo paradero te deja desangelada.