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22 de abril de 2021

" CUADERNO DE FAROS " (Jazmina Barrera)

Hay libros a los que una duda en acercarse hasta que alguien le hace una recomendación, como si a partir de ese momento se pisara sobre seguro. "Cuaderno de faros" es uno de ellos. Escrito por Jazmina Barrera bajo el sello de Pepitas Editorial, hoy os cuento mis impresiones.


Como ya se indica en el título, estamos ante un diario de viaje en que la autora nos aporta datos técnicos de algunos de los faros a los que ella ha accedido y la manera de llegar hasta allí. Podríamos hablar, por ejemplo, del Faro de Goury o el de Tapia de Casariego, en España.  También alude a los que proceden de obras literarias de autores tan grandes como Virginia Woolg, James Joyce, Homero, Melville, Cernuda, etc. 

He fracasado en casi todas mis colecciones. La colección más grande que tengo es la de libros. De niña solía leerlos el mismo día que los compraba. Hasta mi adolescencia, todos los ejemplares que tenía los había tenido. Llegó un momento en el que comencé a tener más libros que tiempo para leerlos, y pronto me di cuenta de que probablemente nunca llegaría a leer todo lo que había en mi biblioteca (hay una palabra en japonés para esto: tsundoku). Ahora puedo distinguir entre dos colecciones: la de los libros en sí  —los objetos — y la de las experiencias de lectura, que también se codician y acumulan.



Cuaderno de faros no es sólo un cuaderno de bitácora, tampoco una curiosidad de libro únicamente, que también, sino que es un relato nostálgico e íntimo, cálido y reflexivo, que Barrera comparte con el lector en una suerte de texto bellísimo y cuidado al detalle, regado de una narrativa envolvente que roza el trasfondo metaliterario que nos satisface a cualquier lector y con el que nos sentimos tan identificados. Que los faros son el refugio para su alma y su paz interior queda claro desde la primera página, y continúa latente hasta la última, en una especie de ejercicio terapéutico. El influjo de su profesión se palpa en toda su extensión, y es que la mexicana además de editora, es socia-fundadora de Ediciones Antílope.


El dolor tiene esta cualidad de acentuarse cuando se piensa en él. Si me concentro mucho en cualquier parte de mi cuerpo, termina por dolerme. Si me concentro mucho en mí misma, me duelo. Por ejemplo, ahora mismo, al escribir esto. En cambio, cuando visito faros, cuando leo o escribo sobre faros, me voy de mí.


No quiero desvelar más sobre esta maravilla de ejemplar, sino que os animo a que hagáis la maleta y os dejéis llevar hasta estas torres y os dejéis regar por su luz.





Coleccionar es una especie de escapismo. Al depositar la atención, el deseo y la voluntad en algo ajeno, en su belleza, su orden, su clasificación y acumulación, se evaden faltas y vacíos. El acto de acarrear puede ser tranquilizante en su repetición, como un mantra. Ante el temor a la deriva, coleccionar. Coleccionar, por ejemplo, fatos, aporta una dirección, por más arbitraria que sea. Se vuelve entonces una manera no solo de escapar, sino también de construir. Se puede crear mediante la huida.