"HOZUKI, LA LIBRERÍA DE MITSUKO" (Aki Shimazaki)
La novelista y también traductora Aki Shimazaki no es la primera vez que aparece en esta casa. Si hace un tiempo os hablaba de El quinteto de Nagasaki, hoy os cuento mis impresiones de "Hozuki, la librería de Mitsuko", editada por Nórdica.
Mitsuko tiene una librería de viejo. La gestiona ella sola, es quien se encarga de atender a los clientes, de recopilar los libros, colocarlos y luego venderlos. Tiene un hijo pequeño, Tarô, sordomudo, por lo que se maneja mediante lenguaje de signos y dibujos, que se le dan francamente bien. En los ratos en los que su madre trabaja está con su abuela. Es un niño muy espabilado para su edad.
La mamá, soltera, hace lo que haga falta para sacar a su hijo adelante. Los viernes engaña a su madre y a su hijo diciendo que va a buscar libros para vender después en el negocio, pero en realidad es camarera en un bar de alterne. Es la única vía económica que le ayuda a subsistir. Un día acude a la librería una mujer con su hija Hanako y van entablando amistad entre sí. Mitsuko desconfía de la mujer, quien busca libros de filosofía, y que le hace evocar a alguien de su pasado, pero Hanako Y Tarô forman un vínculo difícil de romper y Mitsuko no tiene más alternativa que ceder ante esa amistad y aguantar a esa señora de la que desconfía.
"Cada uno tiene una vida única y problemas que pueden ser increíbles. Como se suele decir: <la realidad a menudo supera la ficción> Pero después de todo, la vida del prójimo no es asunto de nadie".
Para los amantes de la novela oriental hay libros a los que no nos podemos resistir. En esta no solo nos adentramos en un argumento envolvente sino que además el trasfondo metaliterario nos atrae de tal modo que no podemos más que dejarnos seducir.
- ¿Cree usted en la metempsicosis?
- ¿Quiere decir la reencarnación?
- No niego su existencia, pero creer en ella es algo personal, como lo que atañe a la religión.
- Yo sí creo. Siempre me pregunto quién fui en mis vidas anteriores y quién seré en mis vidas futuras. En cada vida, no soy la misma persona, pero el alma sigue siendo la misma mientras cambia de cuerpo eternamente. Como un collar de perlas interminable.
- Cuando una perla se cruza con otra, ése es el momento en que encontramos a alguien como nosotras. Son las almas que se cruzan.
En definitiva, un libro breve que engloba un argumento sencillo y cautivador con el que pasar un ratito entretenido, y que deja un regusto especial. Muy recomendable.



