17 de enero de 2024

¿ACASO NO MATAN A LOS CABALLOS? (HORACE McCOY)

Tengo una pequeña colección de Ineludibles de Navona, voy completándola poco a poco. Hoy vengo a hablar del tomo de color lila. Acaso no matan a los caballos de Horace McCoy es un libro muy singular. Vamos al lío.


(perdón por la mala calidad de la imagen, el libro se ve extraño)



Comenzamos en un juicio, el acusado está a la espera del veredicto por el asesinato de Gloria. Se trata de Robert, quien pondrá voz al relato. Se conocen en Hollywood, ella con un pasado turbulento busca trabajo como extra en alguna película; él produce películas y sueña con ser ese gran productor, famoso y brillante. Gloria en realidad tiene un deseo importante; morirse. El cine les une y el baile les separa. Se apuntan juntos a una maratón de baile en la que el descanso no da tregua, que dura semanas, y donde los participantes acaban exhaustos, algunos hasta trasladados al hospital. Empiezan a conocer a otras parejas con las que compiten y sucede un poco de todo, afloran los miedos, los trapos sucios, las dudas, las discrepancias y un pasado siempre acechante y, a pesar de ello, se establece entre todos un nexo inextricable. 



"Me parece muy peculiar —siguió hablando ella— que todo el mundo preste tanta atención a la vida y tan poca a la muerte. ¿Por qué se pasan el tiempo esos científicos tan poderosos jodiendo para encontrar cómo prolongar la vida, en vez de buscar maneras agradables de terminar con ella? En este mundo tiene que haber un  montón de gente como yo, gente que se quiere morir pero no tiene el valor".


McCoy crea una novela breve, con un argumento bastante loco y excéntrico y unos personajes con un perfil psicólogo muy exhaustivo. El final no es sorprendente pero sí lo hace el argumento, es del tipo de  obras especial en la que el lector  no puede discernir si le ha entusiasmado o le han tomado el pelo y algunos pasajes parecen surrealistas pero, ¿acaso la vida no lo es a veces? Juzguen y vean.



15 de enero de 2024

UNA NAVIDAD ESCOCESA (MÓNICA GUTIÉRREZ)

A escasos días de haber terminado la navidad aún quedan nostálgicos que les gustaría vivir en ella para siempre. Por ello, hoy os recomiendo Una navidad escocesa de Mónica Gutiérrez, escritora y compañera de reseñas literarias. ¡Vamos allá!



" Incluso los monstruos que no podemos nombrar existen". 


Comenzamos con Natalia Castro, de profesión botánica, que deja su Galicia natal para instalarse en Edimburgo. Es su amiga Sonia quien le propone el cambio de aires.  Encuentra trabajo en la Oficina de Recuperación de Patrimonio escocés y tiene como misión acudir a Goath Tuath Castle, un castillo precioso con algunos desperfectos, rodeado de bosques caledonios. El actual propietario, Henry MacTavish, será quien le aporte toda la información que necesite y haga lo posible por conservar su castillo.


"Natalia, que pensaba que su vida estaba exenta de cualquier oportunidad, pensó que si Sonia estuviese allí se daría cuenta de que lo importante no era el cuento de hadas sino las personas que dotaban de magia su narración".


Natalia, seguidora aférrima del doctor Willoughby y su Breve guía para mi sucesor sobre castillos y jardines, se dejará envolver por la magia del lugar; mantendrá conversaciones con el fantasma del tío Archie y se dejará llevar por la prima Mildred en una despedida de soltera inesperada y muy fructífera, todo ello, regado por la chispa de la navidad escocesa, tan tradicional como  cozy. No todo será coser y cantar, también tendrá que sufrir los desabridos comentarios del mayordomo.


" La belleza del patrimonio que ayudas a salvar resulta innegable, pero encontrarse uno mismo entre las ruinas de lo que una vez fuiste, y reconocer el mérito de tu presente, supera con creces cualquier otro rescate que quede en tus manos".


Ni me gusta la navidad ni el feelgood pero Gutiérrez siempre me conquista, con independencia de la historia que me cuente siempre caigo en sus redes. Una navidad escocesa es esa novela a la que te acercas rodeada de manta, vino y vela, sin ninguna pretensión, y terminas cerrando con una sonrisa en la boca y un poquito más de calor en el cuerpo. Echadle un vistazo. 


LIBROS DE MÓNICA GUTIÉRREZ ARTERO 




13 de enero de 2024

FÁRMACO (Almudena Sánchez)

Hay libros que llegan a ti de manera inesperada. Quién no ha necesitado uno  o muchos fármacos en momentos vitales porque la tristeza o el estrés acechaban. Fármaco es la voz de Almudena Sánchez y de toda una generación. Al lío.




La autora/protagonista busca en sus recuerdos, hurga en lo más recóndito de su alma, recorriendo lugares insospechados, puertas y ventanas cerradas años atrás, intentando recabar información que le ayude a transitar su malestar, porque si algo tiene la depresión es que paraliza, y hasta que no se toca fondo no se puede remar hacia atrás para coger impulso.


“La depresión es hija de la muerte, es morirse dos veces y fingirla quinientas”.


En Fármaco hay humildad por ese gran universo que es la escritura,  mucho ejercicio de introspección,  pastillas de colores y mucha literatura para combatir la tristeza. Qué gran refugio los libros, ¿verdad? Un buen libro es hogar y guarida. 


 “ Yo no soy nadie para dar órdenes, pues tan solo soy una escritora que empieza. Siempre seré una escritora que empieza. En el año 2087 seguiré siendo esa escritora que empieza, que tiembla, que se arriesga y sigue temblando con un tenedor en la boca”.


Este libro me gustó mucho, me pareció muy sincero y creo que puede ser balsámico para otra persona que esté atravesando un trastorno depresivo; sentirse acompañado es esencial para salir a flote. La narrativa es fluida y no es autoayuda sino un relato autobiográfico de corte novelado, es la historia de Almudena y de muchas de  nosotras.


"Hay sótanos que debemos cerrar. La depresión te sonambuliza, te mata. Es un estado de pánico constante. Te ha salido una enemiga inesperada que no se va, no se va, no se larga ni se pronuncia: dadme todos los fármacos del planeta. Solo hay dos opciones a la hora de tapar una depresión; dos descansos auténticos: 

Dormir y morir".



11 de enero de 2024

LA SOMBRA DE LA TIERRA (Elvira Mínguez)

Cada vez veo más actores y actrices que publican libros. Elvira Mínguez es una mujer muy polifacética que me encanta en sus personajes dramáticos, y al ver La sombra de la tierra no me resistí a leerla. Vamos a ver qué sucede, al lío.




Atilana y Garibalda están rivalizadas a pesar de su parentesco. La que gobierna Villaveza del Agua es Garibalda, todos se rigen por sus normas a pesar de su enfermedad. En este pueblo zamorano nadie se escabulle de cultivar las tierras y de pagar a la mujer. Atilana acaba de recibir el mazazo de la muerte de su marido y ahora, ambas viudas, siguen echando leña al fuego. Manipulan a sus hijos que, criados en una disciplina férrea, crecen entre semillas de odio, porque nada hay más importante para ellas que el honor, que no soportan estar en en boca del pueblo.


"No, la guerra no es lo que creía. No te lleva a tierras lejanas y gentes distintas, la guerra es un país ella sola que huele a muerte, sangre y vómito ácido.  Es obscena porque no tiene vergüenza de dejar  a los hombres desnudos por dentro y, Tina, dentro no hay nada".


Son tiempos convulsos regados de pobreza y trabajo incesante para tener algo que echarse a la boca, y Mínguez expone a unos personajes muy bien perfilados. Tenemos a un Baldo que aun habiendo tenido una infancia pegada a su madre, quiere mantener a la familia desde lejos, alistándose con su amigo Teodoro; la frágil Bela, quien asume una carga física y emocional antinatura; Tina, enamoradiza, que quiere contraer matrimonio, al contrario que Amparo, independiente, a quien nadie conoce en realidad. Y por otra parte Tránsito, siempre sumisa, a disposición de una madre que cada vez la necesita más y que asume la carga extra de sus hermanos. Y Agustín, el cura, que no solo da confesión sino que reza a un Dios que siente cada día más lejano. Los personajes son de lo más variopintos, sin olvidarnos de Fernando, dispuesto a la acción y que resulta tan entrañable.


Me ha entretenido  La sombra de la tierra, no tenía ninguna expectativa y la trama me fue envolviendo; una narrativa ágil que se lee en dos sentadas, una novela que bien podría ser una película de sobremesa.