25 de septiembre de 2019

" GOLPÉATE EL CORAZÓN " (Amélie Nothomb)

septiembre 25, 2019 31

Si hay algo que caracteriza a la polifacética Amélie Nothomb con sus obras es que nunca deja indiferente a nadie; o te encanta, o la odias. A mí me entusiasma el estilo tan característico de esta mujer así que cuando me dijeron que acababa de publicar con Anagrama un nuevo título, no dudé en leerlo. Hoy os cuento mis impresiones sobre "Golpéate el corazón".



Según nos comenta la propia escritora, hay una cita de Alfred de Musset que dice así:
"Golpéate el corazón, ahí es donde reside el genio". Este será el mantra de nuestra protagonista principal, Diane, causante de que con tan sólo once años decida cuál será su vocación: médico de cardiología.  
La historia comienza con Marie, una jovecita provinciana, hermosa y egocéntrica que lo único que busca es causar envidia a quien tenga alrededor. Un imprevisto embarazo conllevará en una boda un tanto precipitada con Olivier, dando fruto a Diane, una niña bellísima, que de tan bella genera envidia, inclusive a su propia madre; le tiene unos celos enfermizos. Ella no termina de comprender a qué se debe el rechazo de su madre, que sólo parece apreciar su abuela (su confidente y amiga). Esa dureza por la carencia afectiva materna le hace regirse por un estado de madurez nada inherente a su edad. Y, como es obvio, toda esa turbulencia familiar deriva en unas relaciones sociales casi inexistentes hasta que conozca a Elizabeth, a quien admire y se convierta en su mejor amiga. Tiempo después también conocerá a Olivia, profesora de cardiología de la universidad, con quien tendrá un nexo peculiar y no del todo sano. Conocerá a su hija Mariel, creándose una complicidad entre ellas a consecuencia de la falta de afecto que ambas padecen.

"En general, los niños no aceptan no ocupar el primer lugar en el corazón materno, sobre todo cuando son los mayores."

Estamos ante una novelita que dura alrededor de una hora en las manos, y por este motivo no quiero extenderme más en contar la trama. Así como el libro anterior de Nothomb no me satisfizo especialmente, este creo que es uno de los mejores de su obra. Fiel a esa pluma afilada, ácida, siempre reivindicativa y con un cierto toque fabulado, la escritora nos propone un viaje muy divertido por los entresijos de la vida de Diane; ojo, nada fáciles y que provocan reflexión en el lector debido a su alta carga emocional. 

"No se debe usar el desprecio, sino con gran economía debido al gran número de necesitados."

Sufrir el rechazo de tu madre debe ser durísimo, una cicatriz que se va ampliando con el paso de los años y que no para de crecer. Y dentro de todo ese dolor, es bonito lo que puede conseguir la amistad, el apoyo, el tener una mano amiga durante la tormenta así como en las mareas calmas. Nuevamente, Amélie lo ha conseguido de una manera magistral, entusiasmarme.


18 de septiembre de 2019

Ganadores Sorteo IV Aniversario Buscando mi Equilibrio

septiembre 18, 2019 18

Siento mucho el retraso en traer los resultados del Sorteo de este IV Aniversario del blog Buscando mi equilibrio. Ya he compartido con vosotros las trágicas circunstancias que me han llevado a ello, pero no quería demorarlo más. He aquí los ganadores:

2 EJEMPLARES DE PALABROLOGÍA de Virgilio Ortega



PALABROTALOGÍA de Virgilio Ortega




LA CACERÍA de J. M. Peace



SOY DE PUEBLO de Moderna de Pueblo


¡Enhorabuena a todas! 
Chica Sombra, Lourdes, Sandra C. y Raquel González.

Enviadme vuestros datos por e-mail (contacto@buscandomiequilibrio.com). 

Muchas gracias a las que habéis participado y también a todos los que seguís este espacio.


16 de septiembre de 2019

" POR QUÉ LLORAN LAS CIUDADES" (Elisa Levi)

septiembre 16, 2019 24

Perder a un ser querido de golpe y porrazo antepone la negación a la realidad; si además le añadimos que ha terminado con su vida de manera voluntaria, acarrea no sólo incredulidad sino síntomas de enfado, de autoculpabilidad, derrota, sorpresa e impotencia para quien recibe la noticia, para el que se queda. En "Por qué lloran las ciudades" Elisa Levi nos habla del suicidio sin tapujos, sin maquillaje. Temas de hoy publica la primera novela de esta jovencísima madrileña. Estas son mis impresiones.


"He aprendido a distanciar tanto mi cuerpo de mi cabeza que a veces se me olvida lo que acabo de hacer un segundo antes. Voy al baño, meo y cuando he acabado me sorprendo preguntando si ya he meado o no."

Ada acaba de conocer la noticia del fallecimiento de su mejor amigo, Denis. Se ha suicidado. Viaja a Japón, donde viviese su mejor amigo y quien la nombrase como única albacea, para intentar asimilar, buscando comprender el motivo, la causa; queriendo aferrarse a sus pertenencias como quien naufraga. Se instala en la que fuera la habitación de Denis, donde tiene que recoger sus cosas y seguir su última voluntad, mientras va elaborando el duelo tras su pérdida. Ambos tenían una unión fortísima, cada uno con su particular situación familiar, y afrontar que él ya no estará inunda el corazón de Ada de pesar y tristeza, sin creer ser capaz de masticar y digerir su abandono, su ausencia. Entre ellas se encontrará con el ordenador de Denis, y ahí verá una carpeta dirigida a ella, donde él le hace partícipe de sus pensamientos más íntimos, de sus emociones más arraigadas y, a modo de despedida, le conceda unas palabras, buscando su perdón, su comprensión por haber querido irse del mundo terrenal.

"No puedo escribir lo que siento, he perdido mi habilidad para comunicarme con el papel. No me guardé ninguna fuerza en la recámara, no me esperaba tu abandono."
La destrucción emocional de Denis se vuelca en la de Ada al descubrir su alma desnuda frente a ella. Para quienes hemos tenido que digerir la decisión de suicidio de un amigo vivimos este texto en primera persona, siendo muy sencillo dejarse llevar, recordar, necesitando pararse a sentir esa espina clavada, todo aquel miedo que vivimos. Es imposible no empatizar, con cada emoción, con cada lágrima. Es una historia difícil, muy triste, desgarradora, y lamentablemente tan cotidiana que aterra. Pellizca. Pero también añadiré que el enfoque de dolor de esta chica ante una pérdida tan dura tiene incluso algo balsámico y ha resultado ser un gran aprendizaje, otro prisma y otra perspectiva ante la muerte, ante la ausencia.
La base poética de la autora impregna esta obra; con un estilo muy directo, cercano y hermoso vamos comprendiendo a ambos personajes, poniéndonos en su piel; porque para el que vive el shock la vida le ha puesto una situación límite, pero también para el que decide dejarse marchar. En resumen, una obra que a mí me ha calado muy hondo y que no por su dureza deje de recomendar. Estaré atenta a la obra literaria de Levi.

"Nadie habla de la agonía de dormir
y despertarse
y que siga siendo el mismo día.
Nadie habla.

Nadie habla de la necesidad de huir.
Nadie habla.

Lo peor de todo
es que el frío huele igual
en todas las partes del mundo."

21 de agosto de 2019

De puño y alma


Quince son las definiciones que aparecen en la Real Academia de la Lengua Española de la palabra "madre". En ninguna de ellas se afirma que ser madre sea tener a tu bebé en brazos, circunstancia que acarrea que seamos más madres de las que parecemos en esta situación, en silencio, remando contra nuestra propia tristeza. Yo soy una de ellas, soy lo que se denomina una "madre sin hijo", cuando no es cierto. Mi hijo tuvo, tiene y tendrá siempre una madre, yo; y un padre, mi marido; aunque lamentablemente nuestro angelito esté en el cielo de los bebés y no podamos estar juntos en el mundo terrenal. Y por consiguiente, somos huérfanos de hijo, que por cierto, es muy injusto que ni siquiera haya una palabra que defina ese término.


Como madre se lucha por proteger y cuidar a tu hijo; las que no lo tenemos en brazos sacamos las garras por proteger su memoria y que no se deje de hablar de él. Paula Bonet se desgarra en "Roedores. Cuerpo de una embarazada sin embrión", en el que se abre en canal y narra e ilustra los dos abortos de, como ella dice, sus ratoncitos. Y lo hace fenomenal, porque hay un tabú enorme en torno a la muerte gestacional y perinatal, como si no existiera. Hoy cojo el relevo, como tantas otras madres, para contar que yo también tenía uno en mi barriga, un pez payaso, un "Nemo "de casi 2.500 kg que dejó de latir el 30 de marzo y a quien parí sin vida el 31 de marzo en una serie de circunstancias que guardo bajo mi intimidad y no voy a compartir. Faltaban 5 semanas para salir de cuentas y se nos destrozó la vida. Se nos cuarteó el alma y el futuro próximo, que aún no sabemos ni cómo lidiar ni cómo reconstruir.

Como tantas otras madres, esta soy yo desnudando también mi alma, una mamá que se quedó con los brazos vacíos y los pechos llenos. Y aunque no me gusta el morbo ni el melodrama, sí me parece necesario que se visibilice también esta parte de la vida de la que no se puede huir, la muerte. Que no se tape ni se oculte, y se respete. Porque cuando estamos en fase de duelo, es terrible el dolor y la soledad que se siente. Dicen que todo ese dolor con el tiempo se transforma en amor, confieso que aún estoy muy lejos de verlo así. Hay mucho camino que recorrer, protocolos que cambiar en hospitales, y leyes que modificar. Es muy injusto que después de un parto tengas una baja de maternidad pero no puedas inscribir a tu hijo en el libro de familiia, cuando sí forma parte de la familia. ¿No es contradictorio?

He recibido muchos mensajes preguntando por mi hijo, por mí, y no he tenido hasta ahora la fuerza de contestar. Lo iré haciendo poco a poco. Si de algo sirve todo esto es para hacer una balanza de valoraciones, para comprobar quiénes te cuidan y te protegen, y hay mucha gente con un brillante factor humano y un corazón enorme;  y quiénes por el contrario, y contra todo pronóstico, se alejan. Cómo duele ese silencio.... Muchas madres nos sentimos invisibles, creo que es porque para quienes están alrededor les resulta más sencillo taparse los ojos y mirar hacia otro lado que acompañar a quien sufre.

Voy a dejar los comentarios habilitados para que podáis (si queréis) hablar libre y abiertamente como lo he hecho yo, porque al fin y al cabo este espacio también es el vuestro. Únicamente os voy a pedir que si alguien va a decirme que aún soy joven, que ya tendré otro hijo, que las cosas pasan por algo, que todo se andará, que ya seré mamá,  etc, por favor, ahorrad el tiempo y no lo pongáis, porque lejos de aliviantar lo único que se consigue es incomprensión y rabia, que se convierten en más dolor, y ya hay suficiente para manejar. Que nadie me diga que olvide, que el tiempo lo cura todo, y topicazos sinsentido que jamás superarán el "lo siento" sincero. El tono condescendiente y machacón del "hay que seguir adelante" es frívolo por parte de quien no comprende la magnitud de tu dolor. En el grupo de duelo al que asisto se habla de esto, y es que el duelo no se respeta. ¿Quién determina cuánto tiempo se necesita para integrar la ausencia de un hijo?

No sé cuándo volveré, ni si seré capaz de sacar a flote este lugar que aún siento como mi casa, cuando aún me tengo que reflotar a mí misma, pero sí será esta la última vez que hable de algo personal. Aún estoy en fase de resignación, digestión y asimilación, después vendrá la integración, y tras ello el reorden y el redescubrimiento. Yo sabía cómo era hasta entonces, pero parte de esa mujer que fui murió con mi hijo en quirófano, y también he de reconstruirme pedazo a pedazo.

 Gracias.

- La amatxu de Ager -