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23 de marzo de 2016

Missing


Ya va siendo hora de que asome la cabecita y os cuente algo, ¿no? Gracias a esas personitas que se pasan por aquí habitualmente, en especial a las que me han echado en falta. Las últimas semanas el blog casi no ha tenido actividad, aunque sí sigo al pie del cañón en las redes sociales, pero menos de lo que me gustaría. 


El motivo es una puñetera inflamación de vértebra cervical, que me tiene minada la motivación, la fuerza y las ganas. Tengo un montón de reseñas pendientes, escritos por ahí a medio terminar, etc, pero necesito recuperarme un poco y volver a sentirme "yo". La búsqueda de equilibrio está siendo estrepitosamente nula, al contrario. Mi "yo" está missing, le pido que vuelva pero no me escucha.

Aprovechando que el sábado no tengo que trabajar (milaaaaagrrrrooo), y contra todo pronóstico, he cambiado mis planes respecto a Semana Santa y me marcho de viaje cinco días. No os voy a engañar, me llevo la netbook, libreta de reseñas, y varios libros, por si vuelven las ganas y la inspiración, por no arrepentirme de no llevar el portátil; sin embargo, me pueden más las ganas de despejarme, respirar otro ambiente, pasear, leer, reírme, querer y dejarme querer. Y aprovechando que me escapo a la terriña galega, ponerme "trintxa" a pulpo, albariño, tarta de queso y crema de orujo. ¡Toma ya! (el orden de los factores no altera el producto, jajajaj)

Y mientras tanto, y por si hasta el martes no me veis aparecer por aquí, sigo en redes (como siempre).

Sed buenos, descansad los que podáis, disfrutad de las procesiones a quienes les gusten, y cuidadito en las carreteras.


¡Feliz Semana Santa!


17 de julio de 2015

aLmAs vIaJeRaS



PARAÍSOS NATURALES


Nuestro espíritu viajero a veces nos incita a echar a volar, preparar una maleta con lo justo y escaparnos, ya sea con una preparación meticulosa, o los fabulosos viajes improvisados. Ambas opciones son estupendas dependiendo del momento.

Hay lugares que nos maravillan, nos dejan con la boca abierta, nos hacen estremecer. Hay muchísimos lugares preciosos, con encanto, auténticos paraísos, ya sea en nuestro país o en otro. 
Uno de los míos es:

ISLAS CÍES


Un lugar para soñar, para perderse, para dejarse llevar por la tranquilidad.
Con varias playas de arena blanca muy muy fina, el agua casi transparente, su zona montañosa para pasear, el faro para imaginarse mil historias y todo ese mar alrededor para evadirse. 

Una imagen vale más que mil palabras.


¿Dónde están?


En la provincia de Pontevedra, Galicia. Pertenecen a Vigo.
Son tres islas, San Martiño, O Faro y Monte Agudo; juntas forman el Archipiélago de Cíes.

¿Cómo llegar a las islas?

Se puede coger el barco desde Vigo, Baiona o Cangas.

¿Se puede pernoctar?


Sí, en el Camping Islas Cíes. Os dejo el enlace aquí.
Podéis llevaros vuestra propia tienda o, (y esto os lo aconsejo), alquilarla allí. A mí me resultó muy incómodo tener que llevarme en el barco tienda, nevera, ropa, comida.... para tres días. Vale la pena alquilarlo.
Hay que reservar con antelación en la temporada de verano, porque las plazas están muy limitadas.
(La acampada libre no está permitida)

¿Hay establecimientos comerciales?

Sí, varios restaurantes y el supermercado del camping que vende prácticamente de todo.


* Para más información, podéis consultar aquí *




Este es uno de mis lugares favoritos, os lo recomiendo. ¿Lo conocéis? Lo cierto es que toda la provincia gallega es espectacularmente bella, pero para mí las Cíes son mágicas.



Si puedierais escaparos ahora mismo, ¿dónde os iríais?












12 de julio de 2015

Shhhhh..... Silencio



...  MÁS BAJITO ...



Nos despertamos con la alarma del teléfono (ruido), nos preparamos el desayuno: exprimidor, cafetera, tostador, etc (todo ruido); nos duchamos, salimos a la calle y ahí comienza el alboroto: bocinas pitando por el tráfico; gritos, silbidos; autobuses, trenes o metros atestados de gente, móviles sonando sin parar... (Más ruido) 
Notificaciones de whatsapp, redes sociales o correos electrónicos a volumen máximo, llamadas laborales a primera hora de la mañana cuando aún no tenemos capacidad de reacción, y para rematar, y esto es algo que no comprendo, chaval@s escuchando la música desde su teléfono SIN AURICULARES. 

¿Desde cuándo sucede esto? 
¿Por qué si tú quieres escuchar TU MÚSICA, insisto, la que te gusta A TI, nos obligas a los demás a tener que oírla? 
¿Está de moda no llevar auriculares?


Sala de espera de urgencias de un hospital, rodeada de carteles en los que se lee perfectamente:


 " PONGA SU TELÉFONO MÓVIL EN SILENCIO
   PARA NO MOLESTAR A LOS ENFERMOS"

Además de este símbolo:



Con todos los letreros rodeándonos, ¿por qué siguen sonando llamadas, y, lo que es peor, sonidos de letras al escribir, y pitidos molestos de notificaciones?
Ruido, ruido, ruido....


¿Lo hacemos por ir contracorriente?
¿Por saltarnos las normas?, ¿simplemente por el hecho de molestar?
 ¿Ya no se considera una falta de respeto?


Como desencadenante, estamos estresados y enfadados, y vivimos de forma caótica, no solo provocando malas sensaciones a la gente que nos rodea, también a nosotros mismos.

Yo necesito un ratito de silencio, ¿y tú?


8 de julio de 2015

3...2... 1....


Lo necesito, 

lo necesitas,

 lo necesitamos: 


DESCONEXIÓN



Olvidarse de las responsabilidades, trabajo, casa, familia, pareja, amigos.... Buscar ese espacio íntimo, privado, solo tuyo. 
Dedicarte un tiempo para ti, para reflexionar, para meditar, o leer, correr, o incluso dormir, una pequeña terapia para desconectar del mundo.

Puede que te apetezca viajar a algún lugar tranquilo, tomándote un fin de semana libre, o pasear por la orilla del mar o la montaña, o bien darte un buen masaje o spa, incluso conducir sin destino concreto durante un par de horas. 

Cada uno busca lo que más le conviene en el momento preciso en el que lo necesita, pero hay que hacerlo. 
Es necesario para equilibrarse, mantener a raya nuestra paz interior, un poquito de tranquilidad en este mundo caótico en el que vivimos. Siempre a contrarreloj, estresad@s, incluso enfadad@s, porque llega un momento a lo largo del día/semana/mes/año, que un@ ya no puede más, que quiere desaparecer.

Da lo mismo cómo o cuándo, hazlo. 

Una mujer me dijo hace un tiempo que necesitaba desconectar de su trabajo, de su marido y sus hijos, ya que llegaba un momento que se notaba a sí misma irascible. Sin embargo, se sentía mala esposa y madre por querer hacerse un viaje unos días sola.

¡No es así, es al contrario! 

Un viaje sol@, una escapada, un ratito al menos, otorga una fuerza extra para seguir adelante con nuestra rutina. No es sinónimo de mala persona, sino de persona luchadora. Es simplemente un "kit-kat"

Es imprescindible desconectar los datos móviles del teléfono, ignorar la tableta, y olvidarnos completamente de las redes sociales. No tiene ningún sentido intentar evadirse de la realidad durante un rato avisando a todos tus seguidores de lo que estás haciendo, o estar colgada/o del whatsapp. Esa dependencia no beneficia en absoluto.

Así que, respira hondo, preparara tu "Plan-Acción-Evasión", disfrútalo y renuévate.


¿Qué vía es la que te ayuda a desconectar?
¿Algo planeado?